¿Visitando al fantasma de las Navidades pasadas? No podían dejar pasar el año sin ser vistos juntos por última vez. Jennifer López y Ben Affleck, que han estado comprometidos dos veces, casados y divorciados una vez, y enamorados y desenamorados aproximadamente un millón de veces, fueron vistos almorzando en Los Ángeles, y al parecer también hicieron algunas compras navideñas de última hora.
El hijo de Affleck, Samuel, se unió a la pareja en el Brentwood Country Mart, según Page Six, que también informa de que fueron a las tiendas de ropa de lujo Sezane y Doen.
Para la salida, López lució de pies a cabeza de color marrón chocolate: un vestido largo de tirantes con lunares, botas de cuero, gafas de sol, e incluso un look de labios marrones inspirado en los años 90.
El otoño y el invierno son para apostar por los rojos más burdeos.

Como complementos, llevó un bolso Chanel marrón acolchado y un jersey de punto blanco para abrigarse. Las uñas las combinó con chocolate con leche, una versión de la manicura tostada que tanto le gusta últimamente.
Jennifer López nunca ha dejado de lado su amor por el marrón. Las botas marrones son un básico. En octubre también estaba guapísima con un sexy conjunto marrón de pies a cabeza. ¿Y cuando lució un vestido lencero de satén y encaje en Nueva York? Oh, sabes que era marrón.
Lo único que le gusta más que el marrón es, al parecer, su vida tras el divorcio. "Fue lo mejor que me ha pasado nunca", dijo sobre su divorcio en una entrevista tras la segunda ruptura de la pareja. "Me ayudó a crecer de una manera que necesitaba crecer, y a ser más consciente de mí misma".
"Me he divertido mucho. Soy capaz de disfrutar de las cosas más..... Ya no me presiono tanto", dice sobre su nueva mentalidad. "Me he dado cuenta de que la alegría está en vivir y en estos momentos y en abrazar de verdad la vida y todo lo que te trae". ¿Como disfrutar de un almuerzo con Ben?
Artículo originalmente publicado en Glamour.com adaptado por Ángela Belda.






