Cuando las rastreadoras de moda vemos un bolso intrecciato, rápidamente nos viene a la mente un juego de palabras: Bottega Veneta. Así, tal cual. Es curioso, porque esta misma técnica de trenzado nacida a los pies de Venecia, convertida en uno de los emblemas del lujo silencioso, fue la misma fórmula que le salvó la vida a la firma. ¿Irónico, verdad? Aunque en este caso, quizá merezca una mención especial Tomás Maier, el director creativo de entonces, que fue quien se fijó rápidamente en el trabajo de los artesanos y orquestó (sin él ser consciente) ese fenómeno que, aunque antes pasaba desapercibido, ahora es el eje de cualquier look soñado.
Estaremos de acuerdo en que dentro del bolso intrecciato, o trenzado, como prefieras bautizarlo (obviando los miles de accesorios que caben dentro), hay historia, fuerza, personalidad, hay algo más que una fusión de telas con un forro. Quizá sea porque hay un cruce de ideas que desde antaño cobran sentido en Italia, integrándose perfectamente en el mundo que hoy conocemos.
Aportando valor a cualquier look, apto para invierno o verano, con jeans o pantalones de traje, perfecto para llevar con faldas y vestidos de ensueño… Si hay una sentencia que ha puesto de acuerdo a expertas, es que el bolso trenzado más famoso de Italia, y prácticamente del mundo entero, forma parte de las listas de deseos de cualquier insider. Evidentemente, las grandes firmas se han hecho eco de ello y son conscientes del poder y fuerza que esos trenzados, emblemas de artesanía, cariño y dedicación traen consigo.
Ahora bien, ¿dónde comprar el eterno favorito en su versión más accesible?
El bolso intrecciato ha aterrizado en nuestras marcas de cabecera y como era de esperar, hay ciertos modelos que nos han enamorado. Desde el negro en su versión mini, pasando por su versión un tamaño más grande, hasta el marrón chocolate o el marrón más claro. La verdadera pregunta es: ¿cuál es el modelo al que NO vas a sucumbir? Difícil decisión porque son todos preciosos.









