Si eres parte del #TeamInvierno, seguramente eres de esas chicas que piensan que la moda invernal es superior. Es más, estamos seguras de que cada invierno parte de tus propósitos es llevar los mejores estilismos posibles. Sin embargo, debemos admitir que hay veces en las que sentimos que falta algo. Es más, seguro que tú también has estado en esa situación donde te paras frente al espejo y te gusta lo que ves, pero hay una parte que te dice que falta un detalle que redondee tu look.
A veces un labial rojo lo arregla todo; otras, cambiar el color del jersey o del abrigo para crear un contraste inesperado es el toque que faltaba. Es más, hay veces en que lo más obvio, como agregar unos pendientes de gran tamaño o unos brazaletes por encima de las mangas, marca toda la diferencia. Pero lo cierto es que, además de todos esos gestos estilísticos que conocemos de sobra, hay ciertos trucos de estilismo para que los conjuntos se vean más interesantes y, por lo tanto, completos. ¿Que cuáles son? Pues hemos repasado el street style para crear una guía visual de cómo podrás elevar cada uno de tus estilismos este invierno 2025/26.
7 trucos de estilismo que cambiarán todos tus estilismos de la temporada:
1. Agregar unos guantes largos de piel
Parece una inversión costosa para un accesorio. Sin embargo, no hay duda de que se trata de una de esas piezas que puedes encontrar por un precio accesible y que transforman cualquier estilismo. Son elegantes, son inesperados y, por increíble que parezca, se pueden llevar con todo. Nuestros dos mejores tips para combinarlos:
- Llévalos con un look monocolor para crear un look tan cool como sofisticado.
- Busca un color que contraste y conviértelo en la estrella.
2. Juega con accesorios inesperados
Y en lugares inesperados. De corbatas que reemplazan a collares, pasando por los broches más tendencia que se utilizan para decorar tu abrigo de preferencia –o la misma corbata–, hasta pañuelos y pendientes. Todo lo que agreguemos sobre la capa exterior de nuestro look cuenta.
3. No te olvides de los colores vibrantes
Las cosas como son: cuando llega el invierno, tendemos a llevar nuestro armario hacia el área de los colores neutros y oscuros. Sin embargo, sumar un abrigo con mucho color, unas medias o un jersey siempre dará mucha vida y mucho rollo.
4. La teoría del abrigo "equivocado"
Sabemos de sobra que el truco de llevar los zapatos equivocados funciona, y muy bien. Y antes de trasladarlo al invierno, repasemos la base de su teoría: la idea de buscar una pieza con la que tradicionalmente no llevaríamos un estilismo consigue que el resultado sea más interesante y único; y por lo tanto, lo convierte en la elección "correcta".
Ahora, cuando se trata del invierno, no hablamos solo de los zapatos, sino de la última capa que nos ponemos para cubrirnos, y las claves para lograrlo son sencillas:
- Contrarrestar un abrigo estructurado y entallado con un vestido, una falda o unos pantalones fluidos.
- Combinar un abrigo “pesado” con el vestido más ligero del armario.
- Jugar con la yuxtaposición de masculino y femenino.
5. Dale una oportunidad a un gorrito de lana
Lo decíamos hace un par de meses cuando analizábamos los sombreros y su vuelta a la cabeza de las tendencias de la temporada otoño-invierno: “Los sombreros son una de las formas más rápidas de hacer que un estilismo luzca más pensado y redondeado”. Y cuando se trata del invierno, no hay duda de que nos lleva a pensar en eso que dicen las madres, que así como el frío entra por los pies, también lo hace por la cabeza, por lo que elegir su versión más calentita —sin importar su silueta— tiene todo el sentido del mundo.
6. Suma un toque de verano
Sí, sabemos que suena un poco confuso, pero confía en nosotras. Piensa en el contraste de un bolso de paja contra tu abrigo de cuadros de toda la vida, un pañuelo en la cintura o un cinturón de cadena con muchos charms por encima del abrigo o, incluso, hasta el gorrito de croché que vimos por todas las playas. Es un detalle sutil, pero que sin duda marca la diferencia y crea un tono más interesante.
7. Elegir la bufanda más larga que encuentres
Las bufandas finas nunca se irán, las más gruesas siempre serán nuestras favoritas y las triangulares más nuevas se han ganado un lugar en nuestro armario; pero lo cierto es que las bufandas larguísimas merecen el mismo cariño. Vamos, estas bufandas hacen que cualquier conjunto básico de abrigo y pantalón luzca increíblemente elegante; y eso sin importar si las llevas como capa, enrolladas por encima de los hombros o sueltas, creando un efecto de verticalidad que estiliza y da rollo.
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