Hay peinados que funcionan mucho mejor en verano, otros que necesitan un styling milimétrico y después están los que tienen la capacidad para elevar cualquier look, independientemente de la estación. Este último es precisamente el caso de las** tousled waves**, unas ondas imperfectas, con textura y movimiento y un punto despeinado que encajan en cualquier escenario. Herederas directas de las célebres ondas surferas, la popularidad de las tousled waves se debe a que aportan un aire relajado justo en el momento en el que nuestro armario se vuelve más ‘pesado’ con múltiples capas y prendas de abrigo. Y aunque a simple vista podrían parecer similares a sus predecesoras veraniegas, las sensaciones que transmiten son muy diferentes, según Jorge Garay, colorista y fundador del Salón Jorge Garay.
“Las beach waves están inspiradas en el cabello que se ha mojado y secado al sol tras un día de playa. Son más marcadas, abiertas y con ese acabado salino tan característico: textura seca, mate y puntas ligeramente ásperas. Las tousled waves, en cambio, son una versión más pulida y sofisticada. Mantienen la sensación de naturalidad, pero con más control, más brillo y una textura más cuidada. No buscan el efecto ‘acabo de salir del agua’, sino la sensación de que te has peinado hace horas y la onda se ha relajado. Su definición es irregular, la S de la onda se rompe, las puntas quedan sueltas y las raíces tienen volumen natural”. La forma de conseguirlas tampoco es la misma. “Las ondas surferas suelen trabajarse con sprays de sal o texturizantes más potentes, usando herramientas finas o medianas –incluso triple barrel– para lograr ondas más simétricas. Las tousled waves se crean con rizadores grandes o plancha, acompañadas de productos más suaves como sprays ligeros, cremas de peinado o mousses flexibles”.
Cuando el frío entra en escena y nuestros estilismos se llenan de abrigos, lanas y capas, el pelo necesita justo lo contrario: ligereza, desenfado, un gesto que produzca ese contraste que hace que todo encaje. Pero también es el propio clima el que hace que nuestro cabello no sea el mismo que en verano y que, por lo tanto, pida diferentes estilos y peinados. “En otoño/invierno el cabello suele estar más seco por el frío, la calefacción y los cambios de temperatura. Las tousled waves funcionan genial porque no exigen una textura tan áspera como las ondas surferas de verano; al contrario, agradecen un cabello más hidratado y con cuerpo. Además, combinan mejor con los looks de otoño/invierno. Entre jerséis, cuellos altos y abrigos, necesitamos ondas más controladas y con menos frizz para que el peinado aguante bonito todo el día”, explica el experto.
“Funcionan especialmente bien en cabellos de textura fina a media que necesitan un extra de volumen y movimiento. También en melenas largas o medias con capas largas, porque permiten que la onda caiga de manera natural. Los cabellos con colores cálidos o multidimensionales también les sacan mucho partido, ya que reflejan mejor la luz y resaltan el brillo. No son ideales en cabellos muy lisos y finos, porque requieren demasiado producto y las ondas no suelen durar, ni en cortes rectos sin textura, donde pueden perder forma y parecer artificiales”, apunta Jorge Garay.
Y si estás pensando en poner en práctica esta tendencia, toma nota del paso a paso que propone el experto.
→ Paso 1. Preparación: Con el cabello completamente seco, aplica un protector térmico y un spray texturizante ligero o crema de peinado. Si quieres más volumen, añade un poco de mousse suave o spray de raíces.
→ Paso 2. Marcado: Con la plancha o un rizador grande (más de 28 mm), trabaja los mechones en sentido vertical. Alterna mechones finos y gruesos y cambia la dirección de cada uno para lograr naturalidad. Marca la onda solo en la parte media del cabello, dejando raíces más naturales y puntas ligeramente estiradas. La clave es no buscar una onda perfecta.
→ Paso 3. Deshacer: Una vez frías, rompe suavemente las ondas con los dedos o con un peine de púas anchas para conseguir ese efecto relajado.
→ Paso 4. Acabado: Aplica un texturizador ligero o un spray de fijación flexible. Evita productos demasiado rígidos: lo que buscamos es movimiento y naturalidad. Puedes añadir un poco de sérum solo en las puntas para aportar brillo y suavidad.

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