Qué es una 'office siren': la primera GRAN tendencia de 2024
Suena de fondo una versión moderna de What a man de Salt-N-Peppa seguida del sonido de unos tacones Louboutin. Rebecca Bloomwood –de Confesiones de una compradora compulsiva (2009)– se da la vuelta. Allí está Alicia Billington. Lleva un vestido satinado ceñido con el cinturón ancho y dorado de nuestros sueños y un abrigo de pelo que completa a la perfección el estilismo. Escuchar el término office siren implica pensar directamente en esta escena donde nos presentan a la antagonista de la rom-com dosmilera.
Ese momento en el que Becky se arregla el pelo mientras Alicia sonríe y guiña un ojo explica a la perfección de qué trata la nueva estética que está enamorando a las chicas que aman la moda. Se traduce literalmente como “sirena de oficina” y tiene todo el sentido porque se trata de esa mujer que con su confianza y sus looks captan tu atención como una sirena hace con su voz y su canto, eso sí, siempre profesional y haciendo del power dressing toda una declaración de intenciones.
Pero, ¿qué es exactamente una office siren?
Lleva gafas (mientras se sienta frente al ordenador), el pelo bien peinado sea suelto o no, los labios (y las uñas) en tonos rojos y oscuros y un vestido o una camisa que se ciñe a su figura. Son Las Judys –interpretadas por Michele Micheal y Shalom Horlow–, como las llama Ben en Cómo perder un chico en 10 días; Serena, la fantasía a la que da vida Gislle Bündchen o la versión 2.0 de Andy en El Diablo viste de Prada. Es la versión atrevida y oscura de la estética “bibliotecaria sexy” que se ha vuelto tendencia.
"Ella está representada por el archivo de Calvin Klein de los años 90 y 2000, por Dolce & Gabbana y Ralph Lauren", dice en un TikTok Asia Bieuville, estudiante de moda parisina de 22 años. Una office siren es la muestra de que eso de que las mujeres tienen que adaptarse a códigos masculinos para ser respetadas y admiradas en el mundo empresarial es un mito enorme. Es esa mujer que tiene ambición le gusta asumir su sensualidad y feminidad sin temor alguno, y no le importan los juicios. Aquella que se muestra a sí misma y su poder a través de sus acciones. Es Samantha Jones en Sexo en Nueva York: femenina, sexy y exitosa. Y como ya habíamos hablado, vestir como Sam está de moda.
Las claves para poner en práctica esta tendencia…
Quizá antes de analizar los detalles más importantes de la estética office siren hay en identificar sus puntos de inspiración. Se crea o no, quizá la primera office siren que se nos viene a la mente es C.C Babcock, siempre refinada, siempre con una americana o un abrigo poderoso que nos hace recordarla como el personaje más estiloso de La niñera (CBS), con el perdón de Fran Fine. Es la sensualidad de Wilhemina Slater y Alexis Meade en Ugly Betty (ABC). Ahora, el segundo paso, está en localizar las raíces de esta tendencia:
- Lo más importante, es sexy pero no inapropiada para la oficina. El aspecto corporativo sigue muy presente, pero la sirena de la oficina lo realza todo con un juego de materiales y, al final, se consigue un equilibrio bastante sutil.
- Todo lo que lleva es un básico, pero nada de lo que hace es básico o esperado. Llevará un jersey o vestido de cuello alto, pero se meterá el pelo dentro del cuello o llevará un collar grueso por encima.
- Es la yuxtaposición de lo masculino y lo femenino en una misma prenda. Ejemplo: podrá tener un chaleco en el armario, pero este será corto, ajustado y con un buen escote.
- Es pensar en sombras claras y con brillo y ojos bien delineados, son labios muy oscuros y mate o marrones claros en crema y apariencia sedosa. Es ojos y pestañas bien definidas y un rostro casi limpio.
- Se trata de prendas estructuradas y que destacan la silueta. Son tejidos como el algodón puro, la piel suave, el terciopelo, el punto fino y la seda o el encaje.









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