Manual de uso, compra y disfrute del abrigo más práctico del mundo: el plumífero ligero

Tan calentitos como los de toda la vida solo que mucho más cómodos y versátiles. A continuación, una selección de los plumíferos ligeros de mujer en los que merece la pena invertir.
mujer caminando por las calles de Copenhagen con unos pantalones vaqueros tipo patchwork plumífero ligero acolchado...
Edward Berthelot/Getty Images

¿Cómo combinarlo?

Hace tiempo que algunos de los mejores looks del street style del invierno neoyorquino y de ciudades como Copenhague o Berlín, en las que saben tanto de frío como de tendencias, han desterrado la creencia errónea de que los abrigos de plumas ligeros, como la parka, no entran dentro de la categoría de abrigos de vestir. Igual que en su momento sucedió con el acolchado, esta prenda ha demostrado ser un excelente recurso a la hora de abrigarse con elegancia, y también durante el siempre complicado entretiempo, este año compitiendo en importancia con las barn jacket y las mejores parkas enceradas.

Además de llevarlo como única prendas de abrigo y combinarlo de la misma forma que el plumífero XL —es decir, con absolutamente todo lo que tienes en el armario, desde jerséis hasta sudaderas— otra fórmula es acompañarlo con un blazer, una cazadora o una gabardina por encima. Por otro lado, el plumífero ligero también es magnífico para viajar. Especialmente si se tiene en cuenta que la posibilidad de comprimirlo al máximo y guardarlo en una bolsita es una cualidad intrínseca a este tipo de diseños.

¿Cómo elegirlo?

A nivel técnico, la primera pregunta que tienes que hacerte es la relativa a su composición. La chaqueta de plumas se divide en dos tipos según su aislamiento: de plumón y de poliéster. Tal y como explican desde The North Face, donde confeccionan ambos, cada uno tiene sus ventajas e inconvenientes, pero es importante entender que ninguno de los dos “crea calor” sino que solo se encarga de mantener el que genera el propio cuerpo.

  • De plumón: el que utilizan para la fabricación de sus chaquetas cumple la normativa RDS, por lo que además de sostenible tiene origen ético y se puede localizar completamente. “Es un producto derivado de la industria alimentaria y garantiza la menor huella de carbono que cualquier material de relleno”. La ventaja es que una chaqueta de plumón es más ligera y se comprime mejor que el sintético pero aísla menos en condiciones de humedad.
  • De poliéster: la mejora en la producción de nuevos materiales ha hecho posible el desarrollo de un relleno totalmente sintético que ofrece un resultado idéntico al del plumón y, además, incorpora ciertas mejoras, como un mejor aislamiento en condiciones de humedad, una capacidad de secado mayor (lo que facilita el proceso de lavado) y una mayor durabilidad. El único ‘contra’ es que es son poquito más voluminosos y pesan algo más, aunque muchas veces esa diferencia resulta inapreciable.

Otros detalles importantes a tener en cuenta a la hora de elegir abrigos acolchados, más allá de su color o diseño, es si incorpora capucha o si cuenta con un acabado impermeable. En este apartado, es importante destacar que la gran mayoría están confeccionados en tejido deperlante, es decir, que aunque no va a ser totalmente impermeable si es repelente al agua, lo que significa que protege en caso de lluvia fina. Pero nunca va a ser tan eficaz como un buen chubasquero.