Llega un momento en la vida de toda persona en el que el difusor de aceites esenciales entra en su casa y, por extensión, en su vida para aromatizar cualquier estancia sin necesidad de recurrir a las velas perfumadas, con la consiguiente obligación de acordarse de apagarlas. Y, si has llegado hasta aquí, lo más probable es que tú también hayas caído en el embrujo de estos artilugios cuya popularidad alcanza máximos, incluso entre aquellas que no terminan de entender ni su funcionamiento ni sus beneficios, pero al mismo tiempo no paran de ver y escuchar cómo todo el mundo a su alrededor se compra uno.
¿Qué hace un difusor de aceites esenciales?
Pero empecemos por el principio. Por muy futurista que parezca, la única función de este tipo de artilugios es ejercer como ambientador. Para ello, se bastan de un sistema que, al mezclar agua con unas gotitas de aceites esenciales y someterlo a un proceso de evaporación o de nebulización en frío, depende del sistema, perfuma cualquier sala. No debe confundirse con el humidificador, un aparto de estética muy similar al difusor de aceites esenciales pero diseñado para aumentar la humedad en el ambiente con la ayuda de un vaporizador.
El mecanismo de los difusores ultrasónicos (funcionan mediante electricidad) es muy sencillo. Basta con llenar el depósito de agua del que dispone, añadir unas gotas de aceite (si apuestas por una fórmula concentrada, como son los aceites esenciales puros, solo necesitarás unas 2 o 3 gotitas para notar) y conectarlo a la corriente para que empiece a aromatizar una estancia emitiendo una suave bruma. Otra opción son los difusores de calor, que no necesitan electricidad para evaporar el agua sino que se sirven del calor de una vela. Sin embargo, estos últimos implican acordarse de apagarla.
¿Qué características hay que tener en cuenta antes de comprar uno?
Aunque la estética suele ser lo que inclina la balanza hacia un difusor de aceites esenciales —algo lógico si se tiene en cuenta que al final se convertirá en un objeto decorativo más— la realidad es que es igual de importante tener en cuenta ciertos requisitos técnicos:
La capacidad del depósito de agua: condicionará su tamaño, pero cuanto mayor sea mayor será también su autonomía, lo que reducirá considerablemente el número de veces que se rellenará de agua su depósito.
Temporizador: un básico que incluyen la mayoría, por no decir todos, y que permite elegir el tiempo durante el que difusor permanecerá activo, además de apagado automático.
La luz: cada vez son más los difusores que incluyen luces de diferentes colores.
Extras: actualmente hay diseños que se pueden controlar a distancia, ya sea con un control remoto o mediante asistente por voz.
Los mejores difusores de aceites esenciales
Atendiendo a los criterios anteriormente mencionados, hemos seleccionado los 11 difusores más especiales que puedes encontrar ahora mismo.
Porque, a diferencia del resto de tipos de difusor de aromas de la lista, no necesita electricidad para funcionar. Basta con llenar de agua el depósito del que dispone en la parte superior y colocar una vela encendida en el orificio del que dispone en la parte frontal. Es de HAY y está disponible en tres colores diferentes (terracota, azul y beige).
La aproximación de la enseña de la perfumería Diptyque al mundo de los aceites esenciales llega de la mano de un difusor eléctrico pensado para llevar de viaje.
-Capacidad: funciona con unas cápsulas de recarga que tienen una duración de 40 horas.
-Tamaño: especialmente compacto y pensado para perfumar estancias de hasta 25m2.
-Temporizador: no tiene pero una vez que lo enciendes tiene un ciclo de duración de 3 horas, aunque puedes apagarlo antes de forma manual.
-Extras: su diseño es super especial y al funcionar por recambio, puedes elegir entre varios aromas.
Quienes buscan un difusor de aromaterapia que aporte un toque de color a cualquier estancia deberían fichar este diseño de Create (también disponible en verde intenso).
-Capacidad: tiene un depósito de 100 ml, que aromatiza y humidifica hasta 25ml/h.
-Tamaño: 8,6 x 8,6 x 18,8 cm.
-Temporizador: función de vapor continuo entre 3 y 5 horas.
-Luz: sí, puedes elegir entre 7 colores de luces LED.
Uno de los tipos de difusores más inesperados es el que ha lanzado Lladró, inspirado en sus icónicas figuras de porcelana con los cactus y el mundo vegetal como principal inspiración, que va directo a cualquier lista de deseos. A diferencia del difusor ultrasónico no necesita ningún tipo de conexión eléctrica, solo los 200 mililitros de aceites esenciales que contiene y que liberan aroma durante 2 meses.
Uno de los diseños más especiales y también más completos (puedes controlarlo desde el móvil) que existen ahora mismo es el de la marca Cecotec, disponible en un montón de colores, en su mayoría pastel.