Igual que en las matemáticas, donde todo sigue una lógica (aunque a veces no la entendamos), en la moda también existen fórmulas estilísticas que, aunque no son exactas ni universales, funcionan demasiado bien. O al menos, eso nos transmiten las insiders. Hablamos de esas combinaciones que, con solo 10 prendas básicas (evidentemente muy bien pensadas, porque no todo vale) te permiten crear, como mínimo, cientos de looks diferentes sin necesidad de tener un armario a reventar.
Es pura estrategia: saber elegir piezas que se adapten al estilo de cada una, que combinen con muchas otras prendas y que puedas usar en distintas ocasiones, desde una reunión, hasta una cena informal o incluso una boda. La clave está en aprender a jugar con capas, accesorios, colores y proporciones.
Americana negra
El clásico entre los clásicos. Ya sea para un evento formal, una boda elegante o simplemente combinada con unos jeans, la americana negra es ese comodín infalible que eleva cualquier look. Si hay una prenda que se adapta a todo y nunca falla, sin duda, es ella.
Americana de cuadros sofisticados
Lo que ves, es lo que hay. Blake Lively sabe cómo transformar un simple outfit para pasear en el look por antonomasia del momento. Sobran las palabras. Los cuadros elevan incluso los vaqueros más sencillos, dándole un punto extra de estilo y mucha personalidad.
Americana en clave crema
Convertida en una de esas piezas que combinan con absolutamente todo, una americana en tono nude o crema es la incorporación perfecta para un armario cápsula por su versatilidad. Emily Ratajkowski es de las que la combina con blanco y negro, pero tiene carta blanca con cualquier otro color.
Americana blanco roto o gris claro
Otro ejemplo de que hay tonos que salvan de cualquier quebradero de cabeza y valen como comodín absoluto: la americana en un tono blanco roto o gris claro. Con traje, con falda, con vaqueros, ¿qué te apetece llevar? Póntela, palabra de insider.
Americana efecto cuero
Americanas para levantar cualquier look de día y de noche hay pocas, y la de efecto cuero, sin duda, es una de ellas. Es capaz de transformar por completo un conjunto sencillo en algo con carácter, estilo e incluso darle un toque muy cañero. Tenerla en el armario siempre suma puntos.
Americana con estampado príncipe de Gales
Con cuadros grandes en tono blanco y negro combinados con cuadros más pequeños en pata de gallo, el estampado príncipe de Gales integrado en una americana se posiciona como uno de esos clásicos que nunca pasará de moda. Palabra de Lady Di.
Americana azul marino
Si hay una prenda que debería ser omnipresente en cualquier armario o situación, esa es la americana azul marino. ¿Cómo es posible que una pieza sea capaz de orquestar un equilibrio total entre lo informal y lo más sofisticado? En contraste con la clásica idea preconcebida de combinar una americana con un pantalón de pinza, podemos trasladarla a un contexto mucho más relajado, con gorra, mocasines, camisa y combinarlo incluso con unas gafas de sol, inspirándonos en este look de Kendall Jenner. Es un sí a todo.
Americana efecto ante
Una vez has reunido los colores más fáciles de integrar en uno y mil looks, ¿cuál podría faltar?, ¿qué hay de las texturas? El efecto ante se posiciona como un clásico que nunca pasará de moda. Bienvenida sea una americana de estas características en cualquier armario.
Americana de raya diplomática
Hablar de una americana de raya diplomática son palabras mayores, tenerla, jugar con ventaja. Hazte con una, marrón, azul, gris, negra, la que más te guste, porque no falla.
Americana amarillo mantequilla
Hailey Bieber dicta sentencia cada vez que se pone algo y el amarillo mantequilla, desde luego, es una apuesta en firme. Apostar por su versión de acabado efecto cuero simplemente un éxito.












