Las cosas como son, escuchar los nombres Louis Vuitton y Takashi Murakami en la misma oración nos transporta directamente a los inicios de la década de los dos mil. Específicamente a 2003, cuando el diseñador japonés reimaginó el estampado Monogram de Louis Vuitton uniéndolo al imaginario colorido y pop del kawaii japonés creando así una colección de bolsos que se decoraban con el logo de la maison francesa como un arcoíris. Hablamos de una colección que a nivel empresarial fue toda una genialidad y que gracias a su delicadeza y modernidad se convirtió en una de las colecciones más buscadas del momento.
Sin embargo, hoy, no venimos a hablar de esos bolsos que después de ver en Paris Hilton se convirtieron en una obsesión. Sino que este octubre, después de veinte años de aquella histórica colaboración, Murakami vuelve a la maison con una visión aún más ambiciosa, su universo visual, poblado de flores sonrientes, hongos psicodélicos y criaturas kawaii, se fusiona con el excepcional savoir-faire de Louis Vuitton para dar vida a los once bolsos únicos de la nueva (y séptima) colección Artycapucines.
Es más, la colección Artycapucines VII – Louis Vuitton x Takashi Murakami sirve como una suerte de celebración de la larga colaboración entre la maison francesa y el diseñador japonés y, para ello, se ha creado una instalación única que se presentó en el majestuoso Balcon d’Honneur del Grand Palais durante el Art Basel de Paris 2025.
Bajo el marco de una monumental y vibrante escultura inspirada en los faroles chinos de un pulpo de nueve metros de alto, con tentáculos estampados e iluminados y en el patrón Jellyfish Eyes de Murakami, se desplegarán a lo largo de los tentáculos del pulpo, diseñado en diálogo con sus personajes y motivos más idiosincráticos, desde Mr. DOB hasta Superflat Panda o las icónicas Smiling Flowers.
La colección se organizará en torno a tres Plush Balls, unas obras esculturas tridimensionales de felpa que nos sumergen en una visión caleidoscópica que Murakami ha venido desarrollando desde 1995. Originalmente inspiradas en el efecto trampantojo de la litografía Mano con esfera reflectante (1935), de Maurits Cornelis Escher, las Plush Balls son esculturas tridimensionales de felpa que nos sumergen en una visión caleidoscópica.
¿Los bolsos protagonistas? Por un lado, están los bolsos Capubloom y Capucines East West. Por otro, el Capucines BB Golden Garden, el Capusplit BB, el Capucines Mini Autograph y el Panda Clutch. Todas piezas escultóricas, que más que accesorios, condensan el espíritu del artista: una mezcla de humor, ternura y exceso.
Si algo queda por decir es que, la colección Artycapucines VII no es solo una serie de bolsos, sino una declaración de principios, es la prueba de que la moda puede ser arte, que el lujo puede ser emoción, y que un accesorio puede convertirse en una experiencia sensorial total un territorio donde el miedo infantil se convierte en dulzura, y el exceso en belleza.
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