De la más royal (y comprometida) a inspiración absoluta para la oficina en invierno: Letizia Ortiz ha viajado a Salamanca en un día gélido con un look que, efectivamente, era el que había que llevar. No estaba la temperatura como para falda, medias ni prendas de entretiempo. Tocaba pantalón, jersey de cuello cisne y, en vez de la americana de siempre, una cazadora de cuero que la sustituye. Es de Mango, la estrenó el pasado febrero en la feria ARCO y podría conformar el uniforme de trabajo perfecto de los próximos meses.
Cuando la estrenó en febrero lo hizo con un pantalón negro casi pitillo, zapatos de tacón kitten y un bolso muy arty. Hoy, tocaba un pantalón más largo y amplio -quién sabe si llevaba medias térmicas debajo- gris y de raya diplomática, combinado con un jersey de cuello cisne en color beige, de Falconeri, rematado con mocasines negros.
Eso sí, no podía faltar un toque de color -y algo de abrigo extra- en forma de esta cazadora que es puro fondo de armario. Porque la puede combinar con las infinitas prendas de tonos oscuros y neutros que tiene en su vestido para añadirles un efecto ‘buena cara’ inmediato. Dicho y hecho: en un día frío, entre semana y de trabajo ‘de despacho’, Letizia Ortiz está radiante (y esta chaqueta tiene mucho que ver).
Los mocasines, por cierto, son otros conocidos de Pons Quintana -con un comodísimo tacón bloque que eleva pero no hace daño- y la cartera de mano es de Menbur. El combo de todo ello es excelente.

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