¿Es bueno hacer barre durante el posparto?

Es la disciplina más famosa del momento, ¿pero está recomendada para mamás recientes?

El posparto es una época muy dura. Al cambio radical de vida que supone tener un bebé, con todo lo que también implica, hay que sumarle que a nivel físico y psicológico las mujeres nos estamos recuperando de algo muy grande. Dependiendo de cómo haya sido tu parto, la recuperación física será más rápida o más lenta, más sencilla o más complicada, pero por norma general, a partir del tercer mes de posparto las matronas recomiendan recuperar la actividad física un poco más intensa (si puedes hacerlo, debes moverte y pasear desde el primer día).

Este ejercicio solemos enfocarlo a recuperar la forma que tenía nuestro cuerpo antes del parto, un camino que de repente parece imposible y que en muchos casos, vamos a normalizar también esto, jamás llegará. Un embarazo cambia el cuerpo para siempre de muchas formas distintas y tenemos que centrarnos, más que en volver a nuestra talla anterior, a conseguir fortalecer de nuevo nuestros músculos, sobre todo el suelo pélvico, para no tener problemas de prolapsos o con el control de esfínteres. En este sentido, todos los ejercicios enfocados a fortalecer el suelo pélvico son esenciales, ahora bien, ¿podemos incluir el barre entre ellos?

Suelo pélvico y barre

Recordemos que el suelo pélvico es el conjunto de músculos, ligamentos y tejido conjuntivo que sostienen la vejiga y el intestino y en las mujeres, además, el útero y la vagina. “Suele ser el gran olvidado en los entrenamientos convencionales”, explican desde Casa Barré, donde fusionan ballet, pilates y entrenamiento funcional y proponen un enfoque a través del cual sí se puede fortalecer el suelo pélvico “a través de movimientos suaves, controlados y con intención.”

“Las clases Interval y Resistance ofrecen una práctica completa que tonifica desde la base, mejora la postura y previene disfunciones como la incontinencia, la debilidad abdominal o los dolores lumbares”, explican desde Casa Barré. Pero los beneficios del barre sobre el suelo pélvico van más allá, según nos cuentan:

  • Fortalece el core profundo: “Activa los músculos internos del abdomen y suelo pélvico simultáneamente, favoreciendo una base estable que sostiene el resto del cuerpo.”
  • Mejora la postura y la alineación corporal: “Al fortalecer la musculatura central, se reduce la presión sobre la zona lumbar y se mejora la distribución del peso, aliviando molestias y tensiones.”
  • Favorece la circulación y la conciencia corporal: “El trabajo rítmico y fluido estimula la oxigenación de los tejidos y aumenta la sensibilidad corporal, promoviendo un mayor control sobre la zona pélvica.”
  • Aumenta la estabilidad y la confianza: Un suelo pélvico fuerte no solo influye en el rendimiento físico, sino también en la percepción del equilibrio, seguridad y bienestar integral.
El barre combina elementos de danza pilates yoga y entrenamiento de fuerza.
John Lamb

Barre y posparto

Sabiendo lo beneficioso que resulta para el suelo pélvico queda claro que está indicado para fortalecerlo de nuevo, ¿pero es apto después del postparto? Según los expertos de Casa Barré, sí: “Gracias a sus movimientos de bajo impacto y a la conexión con la respiración, ayuda a tonificar de manera segura tras el embarazo.”

Algunos de los síntomas y signos que el cuerpo experimenta durante el posparto son la pérdida de tono muscular, debilidad en el suelo pélvico, desalineación postural, fatiga, desequilibrios hormonales… “Además, muchas mujeres experimentan una una separación de los músculos abdominales conocida como diástasis recti, que pueden afectar a la postura, la estabilidad del core, la continencia e incluso el bienestar emocional”, explican. “La práctica de barré es especialmente beneficiosa, ya que trabaja desde la conciencia corporal y la activación controlada de los músculos profundos, sin generar presión innecesaria en la zona abdominal o pélvica. Los ejercicios isométricos y de bajo impacto que caracterizan al barré permiten fortalecer el core de forma progresiva y segura, ayudando a cerrar la separación abdominal, mientras se refuerzan los músculos del suelo pélvico sin comprometer su recuperación. Además, al mejorar la postura, la alineación y la respiración, se reduce la presión intraabdominal y se favorece la función natural del cuerpo.”

Barre también para equilibrar la mente

El posparto también es duro a nivel psicológico. Son muchos cambios, muchos cambios hormonales, no dormir… Encontrar herramientas que nos ayuden a equilibrar la mente es básico y el barre puede ser una de ellas. La concentración que exige cada movimiento ayuda a desconectar del ritmo mental acelerado y a reconectar con el presente. “No buscamos solo fortalecer, sino enseñar a moverse desde la conciencia”, explica Clara Verduch, fundadora de Club Barre. “Cuando entiendes tu cuerpo, aprendes también a escucharlo y cuidarlo mejor.”

Club Barre propone una forma de bienestar consciente que invita a escucharse y a priorizarse. Esa conexión entre cuerpo y mente es la esencia de todo: “Cuando entrenas desde el respeto y no desde la exigencia, el bienestar se mantiene”, explica Clara. “El barre te enseña a sentirte fuerte sin forzarte, y eso transforma también la manera en la que te cuidas.”