Todas las versiones de la falda “de secretaria” que han vuelto a la oficina (para quedarse)
“Perdona, ¿tenías algún compromiso previo? ¿Algún congreso sobre faldas horrendas?”. Si te gusta el cine y la moda, pensar en una falda de cuadros te lleva al primer día de trabajo de Andy Sachs en El Diablo viste de Prada (2006). Cuando Emily le pide que vaya a Calvin Klein a recoger las 15 faldas que Miranda ha pedido. Y sí, las mejores faldas de cuadros te hacen sentir algo: desde una actitud grunge y rebelde hasta un espíritu estudioso de vuelta al cole. Pero si hablamos de la falda de cuadros de Andrea, terminamos en un modelo en concreto: las faldas rectas de cuadros.
Es más, de su radiografía ya hemos hablado: se pegan un poco al cuerpo, a las rodillas (o un poco debajo); simples, muy simples o lo que es lo mismo, esas que con su silueta atemporal dejan claro que son una suerte de lienzo en blanco. Las vimos en Brandon Maxwell y en Thom Browne en su versión más clásica; Anna Sui las llevó a su zona grunge y Kurt & Curwen las modernizó un poco con capas y bolsillos. Eso sí, todo sin perder esa aura elegante que las caraceteriza y que nos lleva a asociarlas a la profesión de secretarias.
Son un poco de profesional, son sofisticadas, tienen rollo y sobre todas las cosas son versátiles. Porque si bien en Armas de Mujer (1988) las combinarían con una camisa blanca, las faldas rectas de cuadros aceptan todo. Desde jerséis finitos, blusas con transparencias, camisetas e incluso bodies lenceros que juegan con la sensualidad gracias a su silueta ligeramente ajustada.
Es más, lo de su versatilidad no acaba en el manual de uso. Y es que así como podemos encontrar faldas de cuadritos de vichy en colores neutros y otoñales, están las de tartán, las de cuadros grandes y con colores en contraste. O lo que es lo mismo, una falda para cada armario y cada chica.
Son menos Andy Sachs, un poquito más Emily Charlton y cien por cien tendencia. Y la mejor prueba de ello es que basta repasar nuestras firmas de cabecera para dar con un sinfín de modelos que además de estar de moda, son bonitos y sofisticados.










