Para muchas de nosotras, el limpiador es el santo grial de nuestra rutina de skincare. Por eso cuando ese intocable en el que siempre hemos confiado comienza a fallarnos, saltan todas las alarmas. ¿Cómo es posible si se trata de ese imprescindible que siempre reponíamos? Sencillamente, porque en cada etapa de la vida nuestra piel puede tener necesidades distintas, -e incluso en cada momento de nuestro ciclo- y a partir de los cincuenta, especialmente. En una edad en la que los cambios hormonales hacen de las suyas, quizá sea positivo para ti ajustar determinados cosméticos que ya no son tan útiles como antes. Así lo explican desde la firma de belleza Tatcha: “La limpieza es el primer paso (y probablemente el más infravalorado) de cualquier rutina. Elimina impurezas, maquillaje y contaminación, pero también prepara la piel para recibir el resto de tratamientos. En las pieles maduras, este gesto no va de limpiar… sino de cuidar, equilibrar y proteger”.
Por eso, si sientes que tu antiguo aliado ahora reseca tu piel, la deja tirante o no está tan suave como antes tras su uso, hay que dejarlo marchar. Y resulta que desde la marca nos han recomendado un limpiador japonés de algas que promete brindarnos exactamente el cuidado que necesitamos pasados los cincuenta.
Cómo debe ser nuestro limpiador facial a partir de los 50 años
Tal y como nos han explicado desde Tatcha, el limpiador ideal a esta edad debe “limpiar sin despojar, hidratar sin engrasar y dejar una sensación inmediata de confort”. Por eso nos recomiendan incorporar fórmulas suaves, como la de The Rice Wash, pues aseguran que es experto en hacernos pasar de una piel “simplemente limpia” a una “visiblemente revitalizada y luminosa”.
- Más comodidad y menos espuma: La idea es encontrar un producto que limpie “sin arrastrar, hidrate sin dejar residuo y deje una sensación de calma”, comentan desde Tatcha. Porque aunque el objetivo sea limpiar, no debemos llegar a la deshidratación.
- La textura adecuada: El consejo de las expertas de Tatcha es que apostemos por texturas “cremosas, lechosas o tipo bálsamo” y que huyamos de esas fórmulas que dejen la piel tirante, como tensa y molesta.
- Los ingredientes que te sirven y los que no: “Las pieles 50+ necesitan agentes humectantes y reparadores del manto lipídico. En cambio, conviene evitar limpiadores con sulfatos agresivos o fragancias fuertes, que pueden alterar el equilibrio natural de la piel”, sentencian.
⮕ El limpiador que deberías probar: Su recomendación es clara: The Rice Wash, de Tatcha. En primer lugar, porque está en un equilibrio perfecto entre los de tipo bálsamo, que pueden resultar demasiado pesados, y los de textura en gel, que suelen quedarse cortos de hidratación. “Su textura cremosa con pH neutro limpia eficazmente sin agredir. Su fórmula, enriquecida con algas de Okinawa y ácido hialurónico, repone la hidratación mientras suaviza y limpia con delicadeza. Además, las proteínas de arroz, un ingrediente ancestral japonés, dejan la piel más lisa y luminosa desde la primera semana de uso”. Estas son las razones por las que debería funcionar de diez en tu piel si ya has cumplido los cincuenta -e incluso si tienes cuarenta o menos, pero buscas un limpiador respetuoso que no deje tu cutis sediento-.
Otros productos que te pueden interesar:

SUSCRÍBETE AQUÍ a nuestra newsletter para recibir todas las novedades de Glamour.
.jpg)

.jpg)


