Cuando se trata de analizar las tendencias, solemos tener en cuenta tres fuentes creadoras de las mismas. Por un lado están las pasarelas, en las que se muestra a todo el mundo lo que se va a llevar; por otro, están los lanzamientos de belleza, que suele repetir patrones, y un tercer punto de vista que es el de la calle, reflejado en las redes sociales, con la gente de a pie poniendo de moda los gustos por una u otra cosa. Son tres patas de una misma mesa que se relacionan entre ellas y beben las unas de las otras para formarse. Ninguna se impone sobre las demás. Y viendo cómo está evolucionando el terreno del maquillaje en este sentido, podemos afirmar que el futuro (como el pasado) es mate.
El otro extremo del péndulo
El regreso a los acabados mate tiene todo el sentido del mundo cuando empezamos a fijarnos en distintos detalles. Para empezar, el gusto por el acabado mate no sería algo nuevo. “Todo esto de los acabados mate, sobre todo en lo que se refiere a la piel, viene totalmente inspirado de los 90 y de los 2000”, explica Xabi Rodrigues, maquillador y National Artist de M·A·C España. “Es el boom por una piel totalmente fabricada, de un acabado extra mate, donde la luz no rebota y alisa visualmente todo lo que ve el espectador.”
Venimos de una época en la que la tendencia ha sido la luminosidad extrema. Pero desde 2017, el punto de popularidad más alto de la glass skin o de la dolphin skin, esa piel extra jugosa que vino de Corea del Sur, la luminosidad ha ido perdiendo intensidad hasta llegar a 2025, haciendo un movimiento pendular en dirección contraria. ¿Piel luminosa? Sí, pero cada vez más comedida, hasta el punto en el que el concepto mate luminoso es el rey de las bases de maquillaje.
El gusto por la piel mate
Una de las pistas fundamentales del retorno del mate es que Huda Beauty acaba de lanzar su primer colorete en polvo. Después de un boom de los coloretes en crema, en tinte, en gel, con texturas que ofrecen acabados jugosos, los coloretes en polvo están regresando a nuestros neceseres de maquillaje. El de Huda es uno, pero no es el único. El nuevo Dior Forever Blush Soft Filter posee una textura mousse de acabado mate total. Glossier también ha lanzado Plush Blush, otro colorete mate y aterciopelado, al igual que los Cloud Crush Blush de Too Faced que fueron virales en el primer tercio del año.
Otra pista del fin de las mejillas jugosas nos la dan los últimos lanzamientos en bases de maquillaje, que han marcado una tendencia que fusiona el maquillaje con el tratamiento para conseguir una piel perfecta en todos los sentidos. Pero, a nivel visual, el punto en común más importante que tienen es que vuelven a contar con un acabado mate de piel perfeccionada.
Este retorno al mate tiene dos componentes muy importantes: el social y el técnico. “El mate, al final, con Instagram y demás redes sociales, se ha convertido en una obsesión, en el momento de verse a través de una pantalla con una especie de filtro”, explica Xabi Rodrigues. “El mate es la forma más realista de crear ese filtro. El acabado mate lo que va a conseguir siempre es que la luz no rebote sobre la piel y que no se vean tanto las texturas como poros, pequeñas líneas de expresión… Es como que difumina todo lo que es y hay en la piel. De ahí que haya vuelto los mate, ya que este tipo de piel no es nada realista en sí, es algo inventado para crear ese efecto difuso sobre la propia piel.”
A nivel tecnológico, las nuevas bases de maquillaje y polvos han facilitado el retorno de este efecto. “Antiguamente, en los 90 y los 2000, la industria cosmética no tenía la tecnología que tiene hoy para poder crear polvos diferentes para todo tipo de piel. Ahora entra en el juego la tecnología, la ciencia a la hora de crear productos cosméticos en polvo para conseguir este efecto filtro salvaguardando las necesidades de cada piel”, afirma Rodrigues. “Siempre vamos a relacionar el polvo con la sequedad, pero si la piel está bien preparada y escogemos el tipo de polvo adecuado para esa piel, no tiene por qué ser así.”
¿Volveremos a los labios mate?
Los últimos lanzamientos de labiales apuntan también a un acabado mate, de tipo empolvado, en los labios. Ahí están, por ejemplo, los Macximal Silky Matte Lipstick de M·A·C, que llevan ya unos años consolidados en el mercado. “Están muy destinados a estas personas que buscan durabilidad y un acabado de terciopelo en el propio labio”, explica Xabi. También vienen de la mano de la tendencia blurred lips, de los labios efecto mordido, con los que se consigue un efecto voluminoso, más difuminado y natural en los labios, dejando de lado los acabados definidos y los contornos muy marcados y perfectos.
Aunque Rodrigues no tiene tan claro que sea una tendencia que acabe imponiéndose. “Si hacemos una piel mate y de repente un labio superjugoso, el contraste de texturas hace que ambas partes se equilibren en cuanto a no pisarse unas a otras”, explica el maquillador. ·No compiten sino que entre ambas texturas suman y crean un look final impresionante.”
¿Cómo es el nuevo maquillaje mate?
El nuevo mate está inspirado en los 90 y los 2000, pero, como hemos visto, pero no es lo mismo que en aquellos años. “Este nuevo mate se ve un mucho más integrado en la realidad, en el directo no se ve ese acabado tan acartonado y extra empolvado, sino que es un acabado mate mucho más natural”, explica Rodrigues. “Es casi como que la piel está fabricada y trabajada para que parezca realista dentro de que es un acabado mate.”
Así que podemos hablar de que estamos ante un mate natural: “No refleja casi la luz, pero sí se ve una piel saludable, fresca y que respira, no es una piel tapada y extra cubierta”, sentencia Xabi Rodrigues. “Por eso el nuevo mate es un mate mucho más fácil de llevar, mucho más cómodo y mucho más atractivo para el espectador.”


