Siempre hay algo de revuelo cuando Pantone revela el color del año. Los “me gusta” y “no me gusta” se multiplican en redes y este año no iba a ser diferente. Cloud Dancer ha sido el tono elegido para 2026, una elección que a muchos les parece sosa y carente de sentido, pero la realidad es que este tono de blanco puede llegar a decir mucho más de nosotros y de nuestras necesidades de lo que pensamos.
Desde Pantone describen Cloud Dancer como “un blanco sublime que sirve como símbolo de influencia calmante en una sociedad que redescubre el valor de la reflexión calmada.” Influencia calmante… ¿no es precisamente lo que necesitamos? Está más que probado que vivimos en una realidad que nos tiene exhaustas, algo que se refleja incluso en las tendencias de maquillaje, y el estrés se ha convertido en la gran enfermedad de los países desarrollados, incluso se habla de dormir bien como el nuevo lujo. Estamos hiperstimuladas, hiperinformadas y en un constante scroll infinito que en realidad nos resbala porque somos incapaces de prestarle atención. Cloud Dancer viene a reivindicar la calma, la capacidad de vivir tranquilas que se ha convertido en algo casi aspiracional. Y ojo, estamos ante un tono de blanco, pero no es un color frío. Posee una calidez que le aporta cercanía y serenidad.
Todo esto también tiene un reflejo en el mundo de la belleza y así va a ser la influencia de Cloud Dancer en las tendencias que vienen.
Podemos pensar en ese delineado o esa sombra de ojos blanca, ambos inspirados en las tendencias Y2K, pero Pantone del año va en otro sentido cuando se trata de maquillaje. “Elegido para representar simplicidad y una vuelta a lo esencial en un mundo saturado de estímulos, Cloud Dancer combina la pureza del blanco con matices suaves que lo hacen versátil”, explican desde Kiko Milado. “Un tono que encaja con todos los estilos y que aporta luminosidad.”
¿Y cómo se traduce esto en el maquillaje? Con una tendencia basada en la luz, pero adornada con un brillo especial, “a través de texturas brillantes, acabados limpios y un toque que ilumina el rostro, para devolver el protagonismo a la naturalidad.”
Productos clave: iluminadores, glosses y aceites para los labios y sombras nacaradas y con glitter.
Según Eurofragance y su estudio de tendencias en perfumería para 2025, estamos en la era de los gourmand, de las fragancias frutales, de la vainilla… Notas potentes, pero que sin embargo tienen algo en común: nos llevan de vuelta a nuestra infancia. Esta vuelta la pasado en el que fuimos más felices, siempre viviendo en el asombro y con la seguridad propia que sienten los niños cuando viven en un hogar feliz, sin duda se relaciona con esa necesidad de calma y de frenar.
Por su significado profundo, podríamos relacionar todos estos perfumes con Cloud Dancer, pero de una forma más literal, si el Pantone del año habla de calma, también tenemos que hablar de los perfumes con olor a limpio, aquellos que interpretamos como una segunda piel y los creados a base de flores blancas. Estas fragancias se encuentran siempre entre las más populares porque nos recuerdan a elementos que relacionamos con lo familiar: el olor a sábanas secándose al sol, el talco que nos ponían cuando éramos pequeños… Perfumes que evocan recuerdos que nos hacen sentir bien, que nos devuelven a la seguridad de lo conocido. Todo un ejercicio olfativo cuyo objetivo es la búsqueda de bienestar.
Notas clave: gourmands como la vainilla, los acordes de leche o el azúcar, aldehídos, almizcles, jazmín y nardo, talco.
Tres expertos nos explican las razones por las qué nos gustan tanto esos perfumes con notas suaves y sutiles.

Ocho de cada diez españoles reconocen que desean una vida más calmada, pero la mayoría no encuentra la manera de conseguirlo. Esta es una de las conclusiones del II Estudio Milkfulness, elaborado por Leche Celta junto a la Asociación Española de Psicología Sanitaria (AEPSIS), que analiza los nuevos hábitos de bienestar, conciliación y alimentación consciente en España. Una realidad que pone de manifesto que la búsqueda de la calma y el bienestar va a ser una de las grandes tendencias de 2026.
Eso sí, ¿mediante qué métodos? Al final nos debemos a nuestras obligaciones del día a día, pero hay pequeños gestos que nos ayudan a encontrar esos momentos de calma y que son tendencia. Uno de ellos es la lectura, que vive muy buen momento gracias al aumento de los clubs de lectura y los booktokers. Pero también están aumentando el número de retiros enfocados a la desconexión durante unos días en los que los únicos planes son comer sano, hacer algo de ejercicio y estar en contacto con la naturaleza.


