Quiero llevar zapatos con medias tupidas como ella (la actriz con el corte ‘pixie-bob’ perfecto)

Como cada noviembre, invocamos el armario y la vida de Meg Ryan en ‘Tienes un e-mail’ (1998).

Meg Ryan recorriendo las calles de Nueva York vestida con unos zapatos y unas medias tupidas –y una calabaza debajo del brazo– es el otoño. O al menos uno de los muchos otoños que nos gustan y que invocamos a principios de noviembre con puntualidad yanqui, que nada tiene que envidiar a la británica. Hablamos de Tienes un e-mail (1998), el clásico (otoñal) dirigido por Nora Ephron en el que Ryan y Hanks (Tom Hanks) se intercambia correos electrónicos como si fueran cartas. Él dirige una importante empresa de venta de libros que entonces, allá por el principio de los 2000, era todo un gigante y hoy, en 2025, se vería obligada a cerrar varias sucursales. Ella regenta una preciosa tienda de libros infantiles que, ojo a la paradoja, sí tendría una pequeña posibilidad de sobrevivir en los tiempos que corren. El caso es que la guerra entre ambos estaba servida o así lo imponían las circunstancias, y el flechazo que surgió entre e-mails llegó a su clímax en una escena final que sucede en primavera. Amor entre estaciones.

Tom Hanks y Meg Ryan en una escena de ‘Tienes un email . © Everett Collection.

Tom Hanks y Meg Ryan en una escena de ‘Tienes un e-mail’ (1998). © Everett Collection.

©Warner Bros/courtesy Everett Collection / Everett Collection

Queda mucho para esa primavera, por cierto, así que de momento nos quedamos con la Meg Ryan de las trincheras, es decir, en plena contienda contra el gigante librero Fox y vestida como si dirigiera la Biblioteca Nacional. Chalecos de punto, jerséis de cuello de cisne, libros de Jane Austen y Charles Dickens, tazas de café y uno de los cortes de pelo más influyentes que han pasado por la historia del cine contemporáneo. Nadie ha llevado el pixie-bob como Ryan (porque mira que es difícil) y nadie ha osado quitarle la corona de ese reino.

Zapatos con medias tupidas, el uniforme oficial de vendedora de libros

En cualquier caso, y siguiendo con la moda otoñal que recorre este clásico, hay una combinación que destaca por encima del resto. Se trata de la formada por una falda corta que no llega a ser mini de tejido de paño, unas medias negras muy tupidas que rozan los leotardos y unos zapatos. Es más, podría decirse que Meg Ryan solo viste con diferentes versiones de esta propuesta durante toda la película, demostrando no solo que es un conjunto muy bonito se mire por donde se mire, también práctico y fácil de llevar. Como una suerte de uniforme oficial de vendedora de libros que cobra especial sentido en otoño, cuando pasar una noche de sábado leyendo en la cama se convierte en EL plan.

Meg Ryan en una escena de ‘Tienes un email . © Everett Collection.

Meg Ryan en una escena de ‘Tienes un e-mail’ (1998). © Everett Collection.

©Warner Bros/Courtesy Everett Collection

Dos detalles a tener en cuenta: nos gusta que sean zapatos y no botas el calzado elegido, sobre todo porque estas últimas están en todas las sopas y todos los looks del otoño de 2025. Y también nos gusta que el corte de la falda roce las rodillas sin tocarlas, de manera que evita todos los diseños que ahora mismo son tendencia y que habitan polos muy opuestos: faldas diminutas o faldas muy largas. Meg Ryan, o el personaje que interpreta en esta cálida y reconfortante comedia romántica, no entiende esta dialéctica. Ella vive en un mundo previo a Tik Tok, a la polarización y a la desaparición de una moda “amable” que fluye con el paso de las estaciones y se adapta a su entorno laboral. Vestir como si fueras una librera sin serlo también es una opción, así como no hacer mucho caso a unas tendencias que han olvidado el efecto que una película bonita puede tener en nuestro armario.