Cómo llevar BIEN brillos y lentejuelas
En el cartel destinado a promocionar la primera temporada de la serie Euphoria, Zendaya llora lágrimas de purpurina. A partir de entonces, DE (después de Euphoria), el brillo se convirtió en la nueva tela y el nuevo maquillaje. Ser un unicornio, tal y como bautizamos la tendencia en su día en Glamour.es, en una nueva manera de entender la moda y la belleza. Ni telas ni casi productos, brillar como una estrella, como una vedette, como una sirena recién salida de un denso mar de glitter.
La tendencia se apoderó de todas las estaciones casi sin pretenderlo, pero en lo que a la temporada de fiestas navideñas se refiere apenas supuso una sorpresa. Fundamentalmente porque cada año, con estelar puntualidad británica, la firmas asequibles y menos asequibles embadurnan sus prendas de brillantes, tejidos metalizados y lentejuelas. Quizá en un inocente y literal intento de trasladar la estética festiva a ropa y accesorios, quizá tratando de emular una decoración (navideña) y un espíritu (navideño) que tienen en el espumillón, las bolas reflectantes y las luces que parpadean a sus mejores aliados. En cualquier caso, de octubre a enero de cualquier año se repite la jugada. Y el público no parece haberse cansado, es más, recurre al brillo, como concepto, para vestirse durante unas complicadas fechas en lo que al clima se refiere.
El problema que plantean los brillos y las lentejuelas
En Glamour. es no estamos ni en contra ni a favor. Cada tendencia, estética o prenda tiene su momento y su manual de uso. No es lo que llevas, sino cómo lo llevas. Pero lentejuelas y tejidos brillantes de cualquier tipo plantean una triple dificultad:
- Si los tejidos brillantes y las lentejuelas no son de buena calidad, se nota: no sucede así con otras telas y materiales. Hay veces que un vestido lencero de Zara poco o nada tiene que envidiar a simple vista a modelos de firmas más caras y reconocidas en el sector del lujo. “Da el pego”, como se dice de manera coloquial. Pero en este caso, al tratarse el 90% de las veces de plástico, sus versiones más asequibles delatan la mala calidad del material. Y por eso mismo hay que ser cuidadosa a la hora de comprar. No vale ni cualquier top ni cualquier falda brillante, y las fotos de las tiendas online no muestran la realidad. Nuestro consejo: si compras lentejuelas, hazlo en vivo y en directo.
- Combinarlos bien es muy difícil: solemos elaborar manuales de uso de casi todas las tendencias que están en funcionamiento, aunque muchas veces no son necesarios. Con brillos y lentejuelas sucede, sin embargo, que guías e inspiraciones son muy necesarias. Así como contar con una serie de consejos muy claros sobre lo que sí funciona y lo que no.
- No son para todo el mundo: conocerse es la clave. Si uno es consciente del cuerpo que tiene y de lo que sucede cuando se llevan prendas excesivas, llamativas o reflectantes, entonces no tendrá ningún problema a la hora combinar brillos y lentejuelas. Y si lo sabe, pero le da exactamente igual, doble aplauso. La moda es un terreno donde hay que experimentar y jugar. No está de más recordar que en realidad todo se trata de entender estas dos premisas: menos es más y más es más.
Tres claves para llevar BIEN brillos y lentejuelas
Curiosamente, cuando una quiere salir de este territorio brillante de cara a Nochebuena, Nochevieja y la noche de Reyes, no solo no le cuesta por una cuestión de falta de oferta, también porque ha terminado por sentirse rara fuera de ese brillante círculo. No estamos obligadas, pero casi, así que de una forma u otra acabaremos introduciendo “brillo” en la ecuación teniendo en cuenta tres normas:
- Nunca combinarás lentejuelas o tejidos brillantes de diferentes colores: apostar por un único tono garantiza salir airosa.
- Nunca unirás falda muy corta y escote profundo en el mismo look: la idea es optar por una u otro para equilibrar el estilismo.
- Los accesorios también cuentan como prenda brillante: si no eres de lentejuelas y compañía, un bolso, unos zapatos o unos pendientes pueden ser tu mejor opción para llevar la tendencia.










