Es oficial. Con el fin del verano y las vacaciones también decimos adiós a los peinados ‘despeinados’, de aire relajado y escaso mantenimiento para dar la bienvenida a nuevos estilos, más pulidos. Es como si, de repente, mi feed de Instagram se llenase de peinados ultrachic y, como por arte de magia, desapareciesen las melenas surferas y las ondas de sirena. Y para sorpresa de nadie, el bob ostenta, una temporada más, el título de favorito. Solo que en esta ocasión se trata del cultivated bob, una nueva versión del bob más clásico que promete convertirse en el corte de pelo más pedido en las peluquerías este otoño 2025.
Como decíamos, el cultivated bob es, en esencia, una reinvención del bob de toda la vida con un marcado aire contemporáneo. Sus coordenadas son sencillas: se lleva a la mandíbula o un poco más abajo, con una caída limpia y estudiada que no busca el descuido ni el exceso de naturalidad, sino un efecto pulido con un toque intelectual. Líneas definidas, acabado suave y y una sensación de ‘lujo silencioso’ perfectamente alineado con la tendencia de moda que reivindica el uso de prendas básicas pero de calidad. Y es que el cultivated bob vendría a ser algo así como el jersey de cashmere de los peinados: versátil y discreto pero sumamente elegante.
La buena noticia es que se trata de un estilo que puede funcionar en todo tipo de cabellos. En este sentido, puede aportar peso y volumen al cabello fino mientras que también ayudará a eliminar el exceso de volumen y crear una silueta limpia y estructurada en los cabellos más gruesos. La clave es la personalización, y es el estilista el encargado de adaptar la longitud de tu cultivated bob a tu tipo de pelo y forma de rostro.
Con raya en medio para un aire más sobrio, ladeada para conseguir movimiento, ligeramente desfilado para suavizar rasgos o completamente recto, otra de las grandes ventajas de este corte de pelo es que no requiere demasiada destreza a la hora de peinarlo. Solo necesitas un secador y un cepillo –preferiblemente plano– para un brushing rápido que permita conseguir ese brillo y ese acabado pulido de las puntas con lo que, además, te evitas dañar el cabello con el uso excesivo de herramientas de calor. Eso no significa que no puedas utilizar una plancha alisadora para lograr un resultado más refinado, pero evitando siempre un liso demasiado rígido y manteniendo un ligero ondulado para conseguir movimiento y la dosis de naturalidad justa y necesaria.
No es casualidad que la modelo Kaia Gerber o la misma Hailey Bieber hayan coqueteado con diferentes variaciones de este corte de pelo, demostrando así su potencial para transformarse con cada estilo. Puede ser juvenil y moderno o serio y elegante. También se adapta a las canas o a los cabellos teñidos, potenciando tanto los tonos oscuros intensos como los rubios fríos y sofisticados. En cuanto a su mantenimiento, no requiere de visitas demasiado frecuentes a la peluquería, pero sí de cierta constancia. Un repaso de puntas cada seis u ocho semanas para mantener su forma impecable y productos de styling que aporten brillo y movimiento.

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