Cinco años han pasado desde que conocimos a Emily Cooper y casi sin darnos cuenta –tan enredadas como ella en el amor– caímos rendidas ante la serie. Si hay algo que engancha más allá de la trama, es el vestuario. Los outfits de los protagonistas –y especialmente para mí, los de Emily, Sylvie y Mindy– son imposibles de ignorar y han sido el motivo de muchas críticas y elogios a Emily in Paris. Te parezcan una locura o te fascinen, cumplen su cometido: llamar la atención y convertirse en uno de los grandes sellos de identidad del éxito de Netflix. Y, ¿a quién debemos darle las gracias por apostar por el lema more is more? A Marylin Fitoussi, la mente detrás del vestuario de la serie, estilista de cine y televisión y más Emily que la propia Emily, basta con ver su forma de vestir para entender su universo creativo. Su trayectoria internacional se refleja en combinaciones imposibles y una mezcla consciente entre grandes casas como Chanel o Mugler y talento global emergente.
Pensar en nuestra publicista norteamericana favorita es imaginar color por aquí, estampados (cuadros, flores, rayas…) por allá, siluetas imposibles y accesorios por doquier. Un cóctel visual que roza, en ocasiones, lo kitsch. De hecho, si la actriz británica y Emily Cooper se cruzaran por la calle, probablemente pensarían la una de la otra “qué hortera” y “qué aburrida”. Y es que, seamos sinceras: ver a Emily vestida con la sobriedad de Lily nos resultaría, cuanto menos, decepcionante. Porque Collins no tiene nada que ver estilísticamente con su alter ego ficticio. Su estilo off-duty y en alfombras rojas es mucho más contenido: básicos bien escogidos, líneas limpias y una paleta de colores neutros.
Hemos recopilado cinco looks de Lily que no tienen absolutamente nada de Emily in Paris, pero que nos encantan y que querríamos en nuestro armario sin pensarlo dos veces. Cooper sin duda les daría una vuelta completa. Cambiaría la selección de colores por otros mucho más vibrantes y añadiría algún guiño descaradamente estrafalario: un bolso imposible o un accesorio inesperado en el pelo. Porque Emily siempre necesita un extra. La actitud. El drama. Looks más teatrales, más memorables. No solo es el estampado o la silueta, es la energía que transmiten.
→ Look 1
Una americana de cuadros con doble botonadura, vaqueros rectos y stilettos negros: no hace falta más.
→ Look 2
Un vestido color nude repleto de destellos plateados con una abertura de infarto en la pierna, hombros caídos y un drapeado en el lateral. Los complementos son a conjunto con el traje, formando un total look del mismo color.
→ Look 3
Conjunto de dos piezas (falda por la rodilla y top de manga larga) efecto piel de cocodrilo de color vino oscuro y zapatos de tacón amarrados al tobillo a juego.
→ Look 4
Nuestro favorito: este traje de tres piezas en pata de gallo, con detalles dorados. Para rematar, bolso y zapatos en color negro.
→ Look 5
Americana estrecha de color negro efecto piel con pantalones de traje fluidos en marrón.
No nos cansamos de ninguna de las dos: el armario de Lily para vivir y el de Emily para soñar. Ahora solo necesitamos una manta, Netflix y la quinta temporada de Emily in Paris para acompañar las tardes frías de Navidad.






