Estamos ante el primer look invernal de Charlene de Mónaco y no nos puede gustar más la inspiración setentera del mismo. Se trataba de una acto a favor de la adopción responsable de mascotas y tocaba vestirse de manera cómoda e informal; la princesa, como buena experta en moda, ha sido todo confort y naturalidad pero con declaración de tendencias. Y es que este combo de parka camel, vaqueros de campana y botines de ante son un sueño años 70 a tener muy en cuenta esta temporada.
Charlene de Mónaco estrena una elegante parka color camel con capucha y forrada de borreguito. Es la versión refinada de esta prenda al ser de ese tono pero ambién por ser de paño y, bueno, por pertenecer a una de las firmas favoritas de la realeza, Max Mara. No en vano, tiene un precio que supera los 4.000€, algo que no sorprende en tratándose de la princesa.
Estrena también unos vaqueros de pernera muy ancha -quizá, su preferida- en azul añil, los favoritos también otras mujeres muy bien vestidas y muy influyentes. Muy años 70, muy retro, muy tendencia.
El mejor accesorio para un abrigo y unos vaqueros así eran unos botines planos y de ante también en estilo vintage. Sí, nos recuerdan a esas botas conocidas como pisamierdas y que nacieron como un calzado resistente para el ejército británico en los años 40 del siglo pasado y que se popularizaron como el favorito de los hippies desde finales de los 60. Siempre presentes, auténtico clásico y nunca fuera del imaginario de la moda, sorprende que haya sido Charlene de Mónaco la (pen)última en recuperarlas.

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