Existen pocos indicadores de la calidad del agua de un lugar tan infalibles como la apariencia de tu pelo tras una ducha, especialmente notable (ya sea para bien o para mal) cuando viajas entre ciudades o regiones. La constatación más ilustrativa del impacto que el agua tiene en la salud, no solo del cabello, también de la piel, que cada vez más personas tratan de combatir con la que se ha convertido en la última herramienta viral para el cuidado capilar: el cabezal de ducha con filtro.
Igual que en su momento sucedió con las fundas de almohada de seda —hoy famosas por su capacidad para evitar las rotura capilar y el encrespamiento, pero también cuidar de la piel mientras duermes—, la alcachofa con filtro se ha convertido en el último aliado a la hora de garantizar un pelo más sano. Pese a que se trata de un sistema que no es ni mucho menos nuevo, se inventó hace varias décadas y hay muchos más hogares españoles de los que parece que lo usan desde entonces, no ha sido hasta hace muy poco tiempo cuando ha empezado a popularizarse.
¿Qué es el cabezal de ducha con filtro?
Tiene la apariencia de una alcachofa de ducha común, pero la clave está en un interior, que contiene un sistema de filtros multicapa —generalmente esféricos cerámicos y/o iónicos pero no necesariamente, también pueden intervenir otros materiales como el carbón activado— diseñados para retener desde residuos orgánicos o metales pesados hasta el cloro presente en el agua o el exceso de minerales responsable, entre otros, de la abundancia de cal.
Como por arte de magia, aunque en realidad se trata, una vez más, de ciencia, el agua se purifica a medida que atraviesa el filtro, sin que el proceso comprometa la presión con la que se expulsa; es más, son muchos los cabezales con filtro que incorporan un mecanismo para modular las diferentes intensidades del chorro, exactamente igual que en las alcachofas tradicionales.
¿Cómo funciona?
Aunque cada marca suele emplear su propio sistema de filtros, la mayoría generalmente combina la adsorción física (cuando las moléculas de un gas o líquido se adhieren a la superficie de un sólido), la ósmosis inversa (filtra el agua con una membrana semimpermeable) y la filtración por gravedad. Los diferentes compuestos se quedan atrapados en el filtro, que debe cambiarse cada 3, 6 o 12 meses, en función del fabricante.
Beneficios de la alcachofa de ducha con filtro
- En el cabello: reduce la sequedad y la rotura, aumenta el brillo y consigue mejorar su aspecto de forma notable, ya que elimina las principales impurezas.
- En la piel: contirbuyen a mantener el equilibrio natural de hidratación de la piel, también reducen la irritación y los picores.
Los mejores cabezales con filtro
La clave para encontrar el mejor para el lugar en el que vives es tratar de informarte de los compuestos que suelen estar más presentes en el agua y elegir el cabezal con filtro que asegure actuar sobre ellas. Sin embargo, la realidad es que se trata de un proceso complicado y a veces imposible de acometer, por lo que hemos seleccionado aquellos que abordan un espectro amplio de contaminantes.





