En el caso de que no te resulte familiar, cuando hablamos de maquillaje monocromático nos estamos refiriendo a esa técnica que consiste en combinar los tonos de ojos y labios y, en muchas ocasiones, también el colorete, del mismo color. Se trata de un look especialmente habitual en las alfombras rojas, cuando las celebrities buscan que su maquillaje esté coordinado con sus looks, pero cuya popularidad está creciendo exponencialmente en los últimos tiempos. ¿Los motivos? Resulta sencillo de recrear y es favorecedor y, lo que es más importante, no se necesitan demasiados productos para ponerlo en práctica, de ahí que los productos multifunción –coloretes que son labiales y viceversa–, sean perfectos para apuntarse a esta tendencia.
Así, mientras que el maquillaje clásico recomienda centrar la atención en ojos o labios, con el maquillaje monocromático podemos centrarnos en ambas partes, ya sea de forma sutil o más sofisticada. Del mismo modo, esta tendencia no nos exige pensar qué colores combinan entre sí y cuáles no con lo que, lo dicho, todo son ventajas.
Tan solo necesitas unos cuantos colores básicos que, muy probablemente, ya tengas en tu neceser de maquillaje. Puedes optar por rojos, cerezas, burdeos y sus declinaciones, corales o terracotas, por ejemplo. Saber cuál es tu subtono de piel puede ayudarte a saber qué tonos son los que más te favorecen a la hora de elegir un colorete o un labial, tal y como te contábamos en este artículo.
- Paso 1: Prepara la piel como sueles hacerlo habitualmente, recuerda hidratarla muy bien para que el maquillaje quede perfecto –hemos perdido la cuenta de las veces que hemos insistido en que la clave de un buen maquillaje reside en una buena preparación de la piel–. Elige tu base de maquillaje favorita y aplica muy poca cantidad –otra regla básica del buen maquillaje–, difuminándola con una brocha, una beauty blender o con los dedos, en función del efecto que estés buscando.
- Paso 2: Elige los tonos de tu maquillaje. En general, los expertos recomiendan usar tonos claros si tu piel es clarita y viceversa. No se trata tanto del color en sí como de la intensidad y la saturación del mismo. Es importante que, aunque puedes usar un único tono para todo el maquillaje, no es estrictamente necesario, ya puedes optar por crear armonía entre tonos complementarios.
- Paso 3: Añade dimensión al rostro utilizando diferentes texturas y acabados. Es decir, en lugar de utilizar un labial mate combinado con un ojo mate y una base mate, añade un toque de brillo en los ojos o combina una sombra de ojos mate con un labial satinado del mismo tono.
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