Cambio de tendencia: así son las nuevas bases de maquillaje
La piel perfecta siempre es tendencia, pero, eso sí, la manera en la que entendemos el concepto “piel perfecta” evoluciona a lo largo de los años. Desde las caras blancas a base de polvos de plomo del siglo XVI (se cuenta que la reina Isabel I de Inglaterra usaba estos polvos para camuflar las marcas de su viruela), hasta las bases de maquillaje más ligeras y luminosas llegadas desde Corea en el siglo XX, la forma de maquillar la piel ha cambiado, pero la idea es siempre la misma: mostrar la piel lo más bonita posible.
Y como pasa con todas las tendencias, el movimiento pendular suele ser el predominante, y lo que amaba una generación de mujeres no le sirve a la siguiente. Las bases de maquillaje han cambiado mucho en los últimos años, pero 2025 está siendo un año muy importante en este sentido y, viendo los últimos lanzamientos, está claro que las bases del futuro no se van a parecer a nada a lo que conocemos.
Maquillaje apoyado en la ciencia
La primera señal de este cambio se puede ver en la sofisticación de las fórmulas de las bases de maquillaje. Sí que es cierto que desde hace algunos años es fácil encontrar bases de maquillaje con activos como el ácido hialurónico o filtros de protección solar que han acercado el maquillaje al cuidado de la piel. Pero los lanzamientos de 2025 van un paso más allá, convirtiendo las bases de maquillaje en un paso más de nuestra rutina de cuidado del rostro.
Esto se consigue con fórmulas muy sofisticadas que suelen recordar a las de los sérums. Un fenómeno generalizado es el de las marcas de tratamiento y cuidado facial que incorporan a sus lineales bases de maquillaje que replican en menor medida los efectos de sus sérums o cremas más famosos. De esta manera podemos encontrar bases de maquillaje que combaten la aparición de manchas, que potencian la hidratación de la piel durante todo el día, que protegen la función barrera, que luchan contra la aparición de arrugas e incluso que aportan un efecto tensor inmediato a la piel.
Así podemos encontrar fórmulas con mantecas y aceites hidratantes, ácido hialurónico, vitamina C, niacinamida, extractos botánicos, antioxidantes y minerales que se complementan y potencian los resultados de tu rutina de cuidado de la piel.
La reinterpretación de los acabados mate
Echa la vista atrás diez años y recuerda cómo eran las bases de maquillaje que aparecían en los tutoriales de YouTube. Pues de la misma manera en la que está volviendo el gusto por los vídeos más largos en redes sociales, el acabado mate vuelve a ser el protagonista en lo que se refiere a la apariencia final del maquillaje, pero con ligeros cambios.
De aquellos años aprendimos que cuando el mate se nos va de las manos, el acabado sobre la piel es seco y opaco, algo que no favorece a nadie. La tendencia natural fue pasar de esos acabados a fórmulas en las que lo más importante era la luminosidad de la piel, influenciadas por las tendencias que vinieron de Corea del Sur, como la glass skin, la wet skin o la dolphin skin, en las que el brillo de la piel llega a unos límites que incluso pueden resultar un poco exagerados.
En 2025 la tendencia pasa por crear fórmulas cuyo acabado tengan un pie en cada lado. Han vuelto los acabados mate, pero se han reinterpretado para que la piel se vea con un aspecto más natural, no tan aterciopelado, sin perder la luminosidad natural de la misma. De ahí que los acabados sean más mates que los de los últimos años, pero que sigan conservando un punto de luminosidad que hace que la piel tenga un aspecto más de piel real que de piel maquillada.
Texturas que van más allá
Esta vuelta a los acabados mate puede llevarnos a pensar en una vuelta a esas texturas difíciles de trabajar, pero nada más lejos de la realidad. Este tipo de texturas y las más fluidas que han acompañado a las bases ligeras de acabado luminoso son los dos extremos de un espectro muy amplio y, entre medias, están las texturas de nueva generación. Las nuevas bases de maquillaje apuestan por la ligereza, pero sin renunciar a la cobertura, que por norma general es media modulable, con la posibilidad de ir añadiendo capas hasta conseguir la cobertura necesaria en cada caso. Esta combinación de ligereza y cobertura se consigue mediante fórmulas flexibles que cubren, no cuartean y se mantienen perfectas durante más tiempo sobre la piel.
Una combinación de novedades que convierte a las bases de maquillaje de 2025 en las primeras de una nueva generación de productos que nos van a seguir sorprendiendo por su capacidad para embellecer la piel mientras que cuidan de la misma. Aquí tienes algunas de ellas.















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