Estrellas de leyenda y los relojes que tú también puedes llevar
El estilo no solo se lleva: se hereda, se proyecta y, a veces, se inmortaliza en un objeto tan pequeño como un reloj. A lo largo de la historia del cine, las actrices más icónicas han encontrado en estas piezas mucho más que un accesorio funcional: un signo de identidad, un gesto estético cargado de significado, un símbolo silencioso de poder, estatus, feminidad o rebeldía. En el Hollywood dorado —donde cada detalle contribuía a construir un mito— un reloj podía convertirse en la firma secreta de una estrella. Lo sabía Marilyn, que convertía un delicadísimo Blancpain Art Déco en una extensión de su fragilidad luminosa; lo sabía Grace Kelly, cuya precisión y elegancia se traducían en el oro pulido de un Rolex que parecía hecho para ella; y lo supo Audrey Hepburn, que encontró en el Cartier Tank la misma pureza de líneas que definía su estilo eterno.
Pero la historia no se detiene en la era dorada. Desde el chic intelectual de Lauren Bacall hasta la sofisticación técnica de Cate Blanchett, pasando por la iconografía moderna de Diana de Gales o Angelina Jolie, cada reloj que han llevado cuenta una parte de quiénes eran —y de quiénes querían ser— frente a las cámaras y fuera de ellas. Estas piezas, ya sean relojes-joya minúsculos, clásicos universales o iconos contemporáneos, dialogan con la personalidad de sus dueñas. Y juntas, mujer y maquinaria, han tejido una narrativa fascinante donde la moda, el cine y la relojería se cruzan para crear mitologías que aún hoy seguimos admirando.












