Aceite desmaquillante, bálsamo y agua micelar: breve guía sobre cómo y cuándo utilizar cada uno

Lavarse (bien) la cara es el gesto más importante de belleza.
Aceite desmaquillante blsamo y agua micelar breve guía sobre cómo y cundo utilizar cada uno
Edward Berthelot/Getty Images

¿Cuántas veces limpias tu cara? Dos veces al día, bien; si te pasas o no llegas, mal. Y aunque la gran mayoría asumimos que lavarse el rostro no tiene ningún misterio y que lo hacemos correctamente, te sorprendería saber que más de un tercio de la población (y puede que tú estés incluida) no lo hace correctamente. Y es que lavarse la cara es, junto con el uso del protector solar, el gesto de belleza más importante para una piel saludable, sobre todo por las noches. ¿Los motivos? Mientras dormimos, nuestra piel se repara, por lo que acostarse con maquillaje, protector solar, contaminación y todo lo demás que puede acumular a lo largo del día, literalmente interrumpe el sueño reparador. La siguiente pregunta lógica sería, entonces, cómo poner en práctica una correcta limpieza facial ya que, dada la cantidad de opciones que existen en el mercado, no siempre es fácil elegir… y acertar.

Para ayudar a resolver el misterio, hemos elaborado una breve guía que recoge cómo y cuándo utilizar tres de los cosméticos para limpiar el rostro más habituales: aceite desmaquillante, bálsamo y agua micelar. Sigue leyendo para descubrir sus principales similitudes y diferencias y, sobre todo, cómo saber cuál es el más adecuado para ti.

¿Qué es un bálsamo limpiador?

Los bálsamos limpiadores son productos de consistencia espesa y sólida formulados con aceites que se pueden masajear sobre la piel. Este proceso ayuda a disolver el maquillaje y eliminar la acumulación de otros productos y residuos, al tiempo que respeta la barrera cutánea. Basándonos en el principio de que el aceite atrae al aceite, el uso de un producto cuya base es precisamente ese ingrediente, ayuda a eliminar el exceso de grasa y el maquillaje sin irritar la piel. Son, con diferencia, los productos limpiadores de textura más espesa y suelen ser nutritivos y suaves, con lo que son una opción perfecta para las pieles más secas.

¿Qué es un aceite limpiador?

El aceite limpiador funciona de manera similar al bálsamo, ya que las moléculas de aceite atraen y eliminan la suciedad, el maquillaje y el exceso de grasa. Aunque los aceites limpiadores pueden ayudar a hidratar la piel, también pueden aumentar el riesgo de obstrucción de los poros si no se utiliza correctamente o en pieles muy grasas. Aún así, pueden utilizarse en todo tipo de pieles y son especialmente útiles para quienes desean eliminar el maquillaje y las impurezas sin dejar sensación de piel seca o tirante. Y en el caso de pieles grasas, lo mejor es optar por una opción que no sea comedogénica.

¿Qué es el agua micelar?

El agua micelar es un producto multifuncional que ha ido ganando popularidad en los últimos tiempos. Está compuesta por micelas, partículas formadas por moléculas tensioactivas, en una solución acuosa, y actúa atrayendo y encapsulando las impurezas de la piel sin provocar sequedad. Una de sus grandes ventajas es su facilidad de uso, ya que no es necesario aclararla con agua, lo que permite una aplicación muy cómoda y rápida. Además, se trata de formulaciones muy suaves, lo que las hace especialmente útiles para personas con piel sensible, seca o irritada, ya que proporciona hidratación a la vez que limpia eficazmente.

Cómo elegir la opción más adecuada

Las tres opciones son excelentes para limpiar la piel, con lo que la elección de una u otra va a depender de tus necesidades, de lo que buscas en un limpiador y, por supuesto, de tus preferencias personales. La diferencia entre el aceite, el bálsamo y el agua micelar radica en sus fórmulas, ingredientes y experiencia personal, así como en lo que necesitas para tu tipo de piel. En líneas generales:

  • Aceites limpiadores: ideales para disolver el maquillaje y preservar la barrera cutánea.
  • Bálsamos limpiadores: ofrecen una sensación rica, calmante, casi como la de un spa.
  • Agua micelar: es fácil de usar, ligera y adecuada para pieles propensas al acné o grasas. También puede ser una opción muy asequible.

En definitiva, se trata de tres cosméticos que limpian eficazmente el rostro. Una buena opción es probar diferentes productos y descubrir qué textura se adapta mejor a tu piel. Además, recuerda que los tres productos también se pueden mezclar y combinar, de manera que se pueden utilizar como único o como parte de una rutina de doble limpieza. Por último, asegúrate de comprobar cuidadosamente los ingredientes activos para evitar irritaciones o reacciones alérgicas no deseadas. ¡Feliz limpieza!

mejores tratamientos faciales
Los mejores tratamientos faciales de 2025
Gallery17 Slides
Ver fotos

Suscríbete a nuestra newsletter para recibir todas las novedades de Glamour